Bueeeno, pues cómo veis tengo muy olvidado el blog. Pero es tremendamente complicado llevarlo al día...Me hubiera gustado escribir algo justo el día que cumplía un mes aquí, pero escribo ahora, después de un mes y medio, para mirar con perspectiva cómo ha evolucionado la situación. De un despiste y locura permanente a establecer una cierta rutina, que a la vez me gusta y me desquicia. Ahora me siento muy cómoda en mi ambiente, en mi clase, en mi casa, y ya podría ir diciendo, mi ciudad, ya me ofrecen lo que necesito para ser feliz, o al menos para sentirme bastante a gusto. Estoy conociendo gente maravillosa, y espero irme de aquí con alguna que otra gran amistad, y por supuesto, de vez en cuando me viene una tremenda "morriña" que hace que necesite abrazos y besos a todas horas.
Sobre Dinamarca ha cambiado mucho mi concepto. Bueno, todos tendemos a crearnos expectativas, a veces estereotipadas, y luego vas viendo que unas cosas concuerdan y otras no. Cuando yo escogí este destino, me imaginé unas mentes muy abiertas, una sociedad muy avanzada, no sé, lo mejor del primer mundo. De hecho, según me decían, tiene uno de los mejores sistemas sociales de Europa.
Igual un mes y medio no es suficiente para juzgar, pero me he encontrado con cosas que me han impactado bastante. Para empezar, tienen un sentimiento muy nacionalista, están muy orgullosos de lo que son y hay banderas por todas partes. Eso está muy bien pero la verdad es que están comparando todo el día sus ventajas con las desventajas de vivir en otros sitios de Europa, y creo que eso les limita mucho las miras. Además, Aarhus, a pesar de ser una ciudad multicultural, y en donde se pueden encontrar miles de personas de otros países, la visión que dan es de una sociedad muy sesgada, y que comparten territorio y se toleran pero que procuran mantener en línea, además que el tema de los musulmanes es un tema candente y todos tienen una visión bastante estricta al respecto.
El tema del reciclaje es algo que me tiene algo mosqueada aquí. Dicen con orgullo que la mayoría de su población recicla y que ayudan al medio ambiente. Para empezar, usan un sistema eficaz (no tanto, pero en principio lo es) de fianza. Tu pagas una corona extra por cada recipiente de cristal o de lata uses, y cuando lo llevas, te lo devuelven. Eso está muy bien, pero es un parche. Y puedes averiguar que realmente el reciclaje no está anclado en la mentalidad de la gente porque no hay contenedores de reciclaje de plástico, vidrio y cartón. Porque en las casas, todo va al mismo contenedor, y no parece importarles, y yo en mi casa reciclo sin que me importe lo más mínimo que me vayan a devolver nada. Y finalmente, he visto cientos de veces tirar vidrio a la papelera a mis compañeros daneses sin el más mínimo reparo.
Otra cosa, pero esta de mi residencia, es que tienes que pagar si no limpias adecuadamente todo. En mi casa vivimos 12 personas y como adivinaréis, la cocina es grande y se pasa la mayor parte del tiempo sucia. Me tiré dos horas limpiando sin parar para no tener que pagar, pero dejé una mancha en el horno que no se quitaba porque no tenía nanas, con la sorpresa de tener que pagar 60 euros. Intenté solucionarlo como pude y lo conseguí. Me tiré tres días limpiando todas las noches, pero fue un alivio.
Por último, el sistema sanitario. Es muuuuuuuuy tedioso. Tardé media hora en poder pedir cita a mi médico, y no se puede hacer a través de internet. Además, tuve que comprar una vacuna (que también tendría que haber comprado en España) con la diferencia de que aquí, el pinchazo (únicamente el pinchazo) me costó 60 euros. Según los daneses eso lo hacen porque soy extranjera, pero si tu vas a España, y una enfermera o un médico tiene que pincharte, no tienes que pagar ese dinero por ello, seas extranjero o español. Me parece bien poner ciertas barreras restrictivas en temas de salud e inmigración, es muy difícil que un sistema se sostenga con solo unos pocos. Pero cuando dejas de estar en el otro lado, es decir, cuando pasas a pagar impuestos y tasas como todos los demás, para que todos puedan disfrutar de un servicio, esperas que tú también puedas disfrutarlo. Y lo peor es que cuando intento explicarle esto a un danés, en seguida se cierra en banda y se pone a la defensiva.
Algo que sí he considerado importante y he sacado el lado positivo, es que todo lo que hacen, les ayuda a preservar su identidad. Es decir, en una sociedad cada vez más globalizada, hay que encontrar o más bien potenciar, los elementos clave que marcan la cultura, preservar la identidad social que les caracteriza, para que los que vengan puedan realmente enriquecerse de ésta. Si la identidad de los pueblos y las culturas se pierde, al final el proceso de enriquecimiento personal no sería igual.
Tenemos que invertir en la multiculturalidad y la diversidad para poder compartir y aprender la esencia de cada cultura.
También, algo que me ha gustado mucho de Dinamarca es el contacto directo que tienen con la naturaleza, todo está en orden, con sus buenas edificaciones, carreteras, tráfico y muchedumbre, vida ordinaria... Pero en cualquier sitio puedes encontrar un parque de cientos de kilómetros, un bosque a la vuelta de la esquina de tu casa, ciervos, cuervos, conejos... y el tener el mar a cinco minutos de Aarhus es maravilloso.
Y en este mes y medio... creo que lo que más me ha gustado es cuando recibí el paquete de mis padres desde España. Para mí fue como una segunda navidad: Lomo, chorizo, salchichón, queso, tomate frito, frutos secos, en fin, víveres para sobrevivir o supervivir y que me recuerdan a mi tierra, y mi aparato de música, que lo echaba mucho de menos...
Y ¿qué puedo decir? que a pesar de los más y los menos que tengo con este país me encanta, que no me arrepiento de haber venido aquí, y que sin duda, será uno de los grandes viajes dentro de mi gran viaje. Y por supuesto, que no hay ni un sólo día en el que no le agradezca a mis padres, de todo corazón, que me hayan dado esta oportunidad, que me apoyen desde la distancia y que estén aunque no pueda abrazarlos.
P.D: Por cierto, me gustaría subir fotos, pero mi ordenador no lee las tarjetas SD. Así que tendréis que leer parrafadas a menudo sin una triste fotografía.
Con amor, desde Dinamarca,
Ester.