No me puedo quejar, termino el año habiendo cumplido uno de los grandes sueños de mi vida, haber conseguido irme de Erasmus. He terminado una primera maravillosa etapa en Aarhus... Lo que he vivido es algo mágico, diferente y algo difícil de explicar porque son demasiadas cosas para tanto tiempo (de ahí que quisiera escribir en el blog que no he sido capaz de llenar con poco más de tres o cuatro entradas). Pero todo lo llevo dentro de mí. Tengo que decir que ahora mismo creo que la Erasmus es para valientes, tanto para aquellos que sepan que lo son, como para los que no. Lo bueno, es que a tu regreso valorarás muchísimo más las cosas y a las personas que tienes en tu vida.
En mi Erasmus he ido viendo cómo he salido del círculo de mi zona de confort y he ido conformando un círculo fuera, de descubrimiento, donde cada vez las líneas entre ambos se han ido haciendo más difusas.
Todavía queda una segunda parte, que intuyo que será mucho más apasionante. Eso de que "segundas partes nunca fueron buenas" no tiene ningún tipo de fundamento. Ahora voy más preparada, más consciente y con la misma o mayor ilusión que al principio.
Durante estos cuatro meses, he conocido a gente maravillosa, he viajado a lugares únicos y he encontrado los sentimientos dentro de mí que me dan la fuerza y el valor para llegar a ser quien soy.
Todos somos duendecillos con alas y podemos ir tan lejos como queramos, así que mi recomendación para el próximo año es...
¡Volad duendecillos, VOLAD!
HHH FALL AGOUST-DECEMBER 2013








