martes, 31 de diciembre de 2013

Qué difícil mantener el ritmo

Vaya, caí en la dejadez y olvidé escribir en mi blog... Esto no puedo permitirlo... pero es de cierta manera... inevitable. Y es que ahora que se termina el año pues recuerdo cómo empezó... con un montón de promesas, ilusiones y metas que querías cumplir y que al final de año muchas han sido difíciles de mantener.

No me puedo quejar, termino el año habiendo cumplido uno de los grandes sueños de mi vida, haber conseguido irme de Erasmus. He terminado una primera maravillosa etapa en Aarhus... Lo que he vivido es algo mágico, diferente y algo difícil de explicar porque son demasiadas cosas para tanto tiempo (de ahí que quisiera escribir en el blog que no he sido capaz de llenar con poco más de tres o cuatro entradas). Pero todo lo llevo dentro de mí. Tengo que decir que ahora mismo creo que la Erasmus es para valientes, tanto para aquellos que sepan que lo son, como para los que no. Lo bueno, es que a tu regreso valorarás muchísimo más las cosas y a las personas que tienes en tu vida.

En mi Erasmus he ido viendo cómo he salido del círculo de mi zona de confort y he ido conformando un círculo fuera, de descubrimiento, donde cada vez las líneas entre ambos se han ido haciendo más difusas.

Todavía queda una segunda parte, que intuyo que será mucho más apasionante. Eso de que "segundas partes nunca fueron buenas" no tiene ningún tipo de fundamento. Ahora voy más preparada, más consciente y con la misma o mayor ilusión que al principio.

Durante estos cuatro meses, he conocido a gente maravillosa, he viajado a lugares únicos y he encontrado los sentimientos dentro de mí que me dan la fuerza y el valor para llegar a ser quien soy.

Todos somos duendecillos con alas y podemos ir tan lejos como queramos, así que mi recomendación para el próximo año es...
¡Volad duendecillos, VOLAD!
















HHH FALL AGOUST-DECEMBER 2013






domingo, 27 de octubre de 2013

El día que me perdí en Aarhus

Señoras y señores, hoy podríamos titular el día como "El día que me perdí en Aarhus" o "La puta mierda de noche que empezó mal y acabó mal". Pero bueno, no seamos tan catastrofistas, ahora puedo decir que me siento bien y segura en mi cama, y que la historia sólo ha durado unas cuantas horas.

Para que quede bien reflejado cómo me he sentido esta noche lo contaré desde el principio, con pelos y señales, para poder releerlo un día y... quizás, reirme. Jaja ja. Sí, por qué no.

Comí en casa de Claudia unos ricos macarrones y mi segunda tortilla de patatas. Al volver a casa me tiré toda la tarde intentando aprender una estúpida canción que usa vasos y unos movimientos muy característicos y cuando me quise dar cuenta tenía que ducharme y arreglarme para ir a una fiesta que estaba bien lejos y para la que teníamos que hacer trasbordo de autobús. Al salir de casa, estaba lloviendo bastante, hacía viento y no teníamos paraguas, pero no fue muy importante porque nos íbamos refugiando en los portales. Cuando llegamos a la parada del cambio vimos que teníamos que esperar 20 minutos, pero no importaba, esperamos y punto. Tardamos otros 20 minutos en llegar a nuestro destino, donde al llegar, vimos que era una porquería de fiesta. Gente extraña, poco espacio, mala música... pero bueno, nosotros estábamos allí por Julia, que celebraba su cumple y después de hacer una travesía tan larga por Aarhus no íbamos a volvernos atrás. Intentamos animarnos, pero a la hora y media de estar allí, yo lo di por imposible, además que estaba cansada por haber salido la noche anterior... Así que dije que me iba, esperando que alguno de mis amables compañeros de piso se ofreciera sinceramente a acompañarme a la parada, pero ninguno lo hizo y yo me sentí bastante cohibida a pedírselo. 

Me fui intentando no mirarles demasiado y hice como pude el camino de vuelta, donde en la residencia sólo había cuatro farolas mal puestas y era lo mejor iluminado de aquella zona. Quiero recalcar que es de las ciudades más oscuras que he visto nunca. Además estaba todo embarrado, aunque gracias a Dios sólo chispeaba. Fui andando hasta una parada cercana y vi que por ahí pasaba la línea 13 que era la que habíamos cogido para ir, pero eran las 12 menos cuarto y pasaba a las 12 y 10 y ese era el último que pasaba. Mi móvil estaba en las últimas, aunque lo había puesto a cargar unas horas antes no sé muy bien por qué pero no se cargó... pero de todos modos pensé que no lo iba a necesitar. Mientras tanto, como no podía entretenerme con mi móvil, y estaba sola en una parada en medio de la oscuridad semiabsoluta pues me puse a cantar para pasar el rato y finalmente, el autobús llegó. 

Al pasar por un 7 eleven creí que lo había visto a la llegada y me relajé pensando que iba en la dirección correcta, pero a medida que iban pasando las paradas y todo increíblemente se iba haciendo más oscuro, mi cerebro comenzó a pensar: "Anda que si me he equivocado... este es el último autobús, ¿qué haría?...Bueno, pagaré un taxi como último recurso...pero cómo le llamo si se me acaba de apagar el móvil?...Bueno, da igual, voy en la dirección correcta". Y así hasta que llegamos a una parada en medio de la nada, se bajaron las últimas dos personas y la conductora apagó el motor, que al hacerlo pareció que apagó el mundo también, porque yo me sentí completamente perdida. Fui y le pregunté, sabiendo la respuesta, que si ese autobús iba a "Klostatower" y me dijo que no y que ella ya no iba a conducir más. Y mientras tanto yo ya estaba haciendo números de lo que tendría que pagar en la carrera del taxi. Le dije que si por favor podía ayudarme y llamar a un taxi, porque mi móvil no tenía batería y me dijo que ella no me iba a ayudar en eso porque además no se sabía el número de ningún taxi. Llegó otro conductor y le intenté explicar que necesitaba un taxi y que me había equivocado de ruta y el para colmo se burló de mi tono de desesperación. Ahí fue cuando me puse seria y dije, "¿sí? pues hala, que sea lo que tenga que ser".

Me dijeron que podían acercarme a una gasolinera que quedaba de camino de la estación, así que me senté, me callé y me bajé donde me dijo dándole las gracias. Iba a ir a la gasolinera a pedir ayuda cuando unos metros más allá vi una parada de autobús donde había gente y vi que pasaba una de las llamadas lineas azules que son autobuses "regionales", en concreto el 200, cuyo billete vale un pastón pero que suelen pasar de vez en cuando (en este caso cada dos horas hasta las 2 de la mañana). Eran las 12 y veinte por lo que ya no me daba tiempo a coger el último autobús diurno a Brabrand, pero yo lo que quería era llegar al centro, aunque allí tuviese que esperar mil horas a que llegara el nocturno. Hablé con unas chicas que me dijeron que iban cerca y que ellas me podían indicar el cambio de autobús porque el autobús no iba directamente al centro y durante el trayecto creo que ellas estaban más despistadas que yo. Finalmente llegamos cerca de donde yo quería bajarme y ellas me decían que era en la otra dirección pero eran menos la 1 menos 10, el nocturno pasaba a la 1 y yo sabía exactamente donde estaba así que les di las gracias y salí corriendo como pude y con tacones hacia klostatower y rezando por no descoyuntarme. Al llegar me sentí muy aliviada, así que ya lo último que tuve que hacer fue esperar al nocturno e ir a casa.  

La verdad es que aprendí un montón de cosas en ese viaje, puntos que siempre has de tener en cuenta:

1. Nunca confíes en que tus compañeros de piso te acompañarán, aunque sea media noche y esté todo oscuro y solitario. 

2. Revisa siempre la dirección hacia la que va el autobús, hasta que veas alguna calle conocida o tu destino entre ellas. 

3. Lleva siempre el móvil con batería.

4. Lleva siempre dinero suelto, mínimo 50 krs. en tu monedero.

5. Las líneas azules son de muchísima utilidad y en alguna ocasión te librarán de un buen apuro, aunque no suelen pasar con frecuencia. 

6. Apunta el número de un taxi, nunca sabes cuando lo vas a necesitar. 

7. Mantén la calma y disfruta de la aventura. Es lo que yo finalmente hice y al final todo me salió bien. 

A pesar de todo, me alegro de haberme ido de la fiesta a esas horas, porque si me hubiera ido más tarde no sé que hubiera sido de mí, ya que el último autobús que pasaba por allí cerca fue el que yo cogí. Estoy esperando a ver que me dicen mis compañeros, porque seguro que para ellos la vuelta también fue interesante. 

martes, 15 de octubre de 2013

Las prácticas con niños

A pesar de que estoy estudiando una carrera de educación social en España, aquí estoy haciendo un módulo para erasmus de pedagogía, el cual incluía (sin yo saberlo) prácticas en algún lugar. A mí me ha tocado trabajar con niños de 0 a 3 años... Y la verdad es que  cuando me lo dijeron me dio mucho miedo porque nunca había trabajado con niños y menos en otro idioma. El caso es que durante cuatro semanas, 30 horas a la semana, tenemos que estar de investigadores participativos en estas prácticas, coger los aspectos pedagógicos que más nos hayan llamado la atención, ver los tintes culturales, y preparar algún juego para ellos.

El primer día fue interesante, por que ves muchas cosas nuevas, conectas con los niños y tienes mucha curiosidad e ilusión. Con los días ves cosas sorprendentes, como que por ejemplo, todos los niños tienen la misma comida, tengan 6 meses o 2 años. Todos beben en vasos de plástico, nada de biberones o vasos especiales. Pueden subirse a cualquier sitio, chupar cualquier cosa e ir a cualquier lugar. Van al baño prácticamente sólos desde que tienen menos de un año, ellos mismos se desvisten, van y se vuelven a vestir. Y lo más curioso de todo es que duermen en cunas fuera de las clases, es decir, o en la calle directamente, o en una habitación en la que corre bastante frío. Ellos mismos se suben a las cunas, porque según mi tutora, es malo para la espalda.  

A mí particularmente me gusta la pedagogía... pero prefiero la vertiente que además de estudiar lo que hacen los niños, los involucra en el aprendizaje y la educación. Esta claro que ellos aprenden interaccionando, pero me gustaría por decirlo de alguna manera, experimentar con sus reacciones ante juegos, cosas... no sé, no sólo mirarles, cuidarles y cantarles, por eso hubiera preferido que hubieran sido más mayores... Ahora es bastante aburrido estar en las prácticas... son demasiadas horas para tan poca actividad.

Pero en ello estamos... a ver cuál es la conclusión final. :)

domingo, 29 de septiembre de 2013

Cumpliendo meses, cumpliendo días.

Bueeeno, pues cómo veis tengo muy olvidado el blog. Pero es tremendamente complicado llevarlo al día...Me hubiera gustado escribir algo justo el día que cumplía un mes aquí, pero escribo ahora, después de un mes y medio, para mirar con perspectiva cómo ha evolucionado la situación. De un despiste y locura permanente a establecer una cierta rutina, que a la vez me gusta y me desquicia. Ahora me siento muy cómoda en mi ambiente, en mi clase, en mi casa, y ya podría ir diciendo, mi ciudad, ya me ofrecen lo que necesito para ser feliz, o al menos para sentirme bastante a gusto. Estoy conociendo gente maravillosa, y espero irme de aquí con alguna que otra gran amistad, y por supuesto, de vez en cuando me viene una tremenda "morriña" que hace que necesite abrazos y besos a todas horas. 

Sobre Dinamarca ha cambiado mucho mi concepto. Bueno, todos tendemos a crearnos expectativas, a veces estereotipadas, y luego vas viendo que unas cosas concuerdan y otras no. Cuando yo escogí este destino, me imaginé unas mentes muy abiertas, una sociedad muy avanzada, no sé, lo mejor del primer mundo. De hecho, según me decían, tiene uno de los mejores sistemas sociales de Europa. 

Igual un mes y medio no es suficiente para juzgar, pero me he encontrado con cosas que me han impactado bastante. Para empezar, tienen un sentimiento muy nacionalista, están muy orgullosos de lo que son y hay banderas por todas partes. Eso está muy bien pero la verdad es que están comparando todo el día sus ventajas con las desventajas de vivir en otros sitios de Europa, y creo que eso les limita mucho las miras. Además, Aarhus, a pesar de ser una ciudad multicultural, y en donde se pueden encontrar miles de personas de otros países, la visión que dan es de una sociedad muy sesgada, y que comparten territorio y se toleran pero que procuran mantener en línea, además que el tema de los musulmanes es un tema candente y todos tienen una visión bastante estricta al respecto. 

El tema del reciclaje es algo que me tiene algo mosqueada aquí. Dicen con orgullo que la mayoría de su población recicla y que ayudan al medio ambiente. Para empezar, usan un sistema eficaz (no tanto, pero en principio lo es) de fianza. Tu pagas una corona extra por cada recipiente de cristal o de lata uses, y cuando lo llevas, te lo devuelven. Eso está muy bien, pero es un parche. Y puedes averiguar que realmente el reciclaje no está anclado en la mentalidad de la gente porque no hay contenedores de reciclaje de plástico, vidrio y cartón. Porque en las casas, todo va al mismo contenedor, y no parece importarles, y yo en mi casa reciclo sin que me importe lo más mínimo que me vayan a devolver nada. Y finalmente, he visto cientos de veces tirar vidrio a la papelera a mis compañeros daneses sin el más mínimo reparo. 

Otra cosa, pero esta de mi residencia, es que tienes que pagar si no limpias adecuadamente todo. En mi casa vivimos 12 personas y como adivinaréis, la cocina es grande y se pasa la mayor parte del tiempo sucia. Me tiré dos horas limpiando sin parar para no tener que pagar, pero dejé una mancha en el horno que no se quitaba porque no tenía nanas, con la sorpresa de tener que pagar 60 euros. Intenté solucionarlo como pude y lo conseguí. Me tiré tres días limpiando todas las noches, pero fue un alivio.

Por último, el sistema sanitario. Es muuuuuuuuy tedioso. Tardé media hora en poder pedir cita a mi médico, y no se puede hacer a través de internet. Además, tuve que comprar una vacuna (que también tendría que haber comprado en España) con la diferencia de que aquí, el pinchazo (únicamente el pinchazo) me costó 60 euros. Según los daneses eso lo hacen porque soy extranjera, pero si tu vas a España, y una enfermera o un médico tiene que pincharte, no tienes que pagar ese dinero por ello, seas extranjero o español. Me parece bien poner ciertas barreras restrictivas en temas de salud e inmigración, es muy difícil que un sistema se sostenga con solo unos pocos. Pero cuando dejas de estar en el otro lado, es decir, cuando pasas a pagar impuestos y tasas como todos los demás, para que todos puedan disfrutar de un servicio, esperas que tú también puedas disfrutarlo. Y lo peor es que cuando intento explicarle esto a un danés, en seguida se cierra en banda y se pone a la defensiva. 

Algo que sí he considerado importante y he sacado el lado positivo, es que todo lo que hacen, les ayuda a preservar su identidad. Es decir, en una sociedad cada vez más globalizada, hay que encontrar o más bien potenciar, los elementos clave que marcan la cultura, preservar la identidad social que les caracteriza, para que los que vengan puedan realmente enriquecerse de ésta. Si la identidad de los pueblos y las culturas se pierde, al final el proceso de enriquecimiento personal no sería igual. 

Tenemos que invertir en la multiculturalidad y la diversidad para poder compartir y aprender la esencia de cada cultura. 

También, algo que me ha gustado mucho de Dinamarca es el contacto directo que tienen con la naturaleza, todo está en orden, con sus buenas edificaciones, carreteras, tráfico y muchedumbre, vida ordinaria... Pero en cualquier sitio puedes encontrar un parque de cientos de kilómetros, un bosque a la vuelta de la esquina de tu casa, ciervos, cuervos, conejos... y el tener el mar a cinco minutos de Aarhus es maravilloso. 

Y en este mes y medio... creo que lo que más me ha gustado es cuando recibí el paquete de mis padres desde España. Para mí fue como una segunda navidad: Lomo, chorizo, salchichón, queso, tomate frito, frutos secos, en fin, víveres para sobrevivir o supervivir y que me recuerdan a mi tierra, y mi aparato de música, que lo echaba mucho de menos...

Y ¿qué puedo decir? que a pesar de los más y los menos que tengo con este país me encanta, que no me arrepiento de haber venido aquí, y que sin duda, será uno de los grandes viajes dentro de mi gran viaje. Y por supuesto, que no hay ni un sólo día en el que no le agradezca a mis padres, de todo corazón, que me hayan dado esta oportunidad, que me apoyen desde la distancia y que estén aunque no pueda abrazarlos. 

P.D: Por cierto, me gustaría subir fotos, pero mi ordenador no lee las tarjetas SD. Así que tendréis que leer parrafadas a menudo sin una triste fotografía. 

Con amor, desde Dinamarca, 

Ester.                                                                               


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Nada en especial

Escribo esta entrada porque he encontrado un momento para hacelo, pero para contar... nada en especial. Durante este tiempo hemos subido y bajado, descubierto sitios y conocido gente. Lo normal cuando comienzas una erasmus...Sin embargo siento mis ánimos muy aplacados con esto de no poder comunicarme bien en inglés... Entiendo casi todo lo que me dicen, sigo conversaciones enteras, pero yo sólo sé las cosas básicas, y es algo que limita mucho, sobre todo cuando ves que tus compañeros de piso están haciendo piña y tu no terminas de encajar. 

También he de decir que me encanta Aarhus, y la vida aquí. Lo único por lo que volvería a casa ahora sería para poder sentir a la gente cerca. Me han dicho que no me haga expectativas, ni de hacer amigos, ni de estar contenta ni nada, así todo lo que venga me sorprenderá... pero quieras o no siempre te haces una idea de lo que vendrá, y más cuando has vivido tu propia experiencia con erasmus en casa :). (Cómo los echo de menos). 

He tenido la suerte de conocer a un chico, Dovydas, que me está ayudando un montón a comunicarme, y además me ofrece planes que no me hacen sentir tan sola, como pasear, coger las bicis, visitar una montaña desde la que se ve todo Aarhus, o simplemente pasar el rato... Creo que le debo mucho. 

De momento lo más complicado de estar aquí está siendo sin duda algún papeleo y las idas y venidas con Claudia en busca de paquetes. Pero supongo que dentro de un mes eso estará todo solucionaivado...

¿Motivación? Que dentro de 2 meses tendré a mis corazones aquí, y serán 4 días inolvidables. Ahora mismo no soy capaz de encontrar otra motivación, porque no conecto con la gente lo suficiente... pero de momento me ayuda a no derrumbarme y tirarme llorando todo el día. Os advierto, el primer mes si no tienes muy buen nivel de inglés no es todo diversión y de color de rosa, futuros erasmus. 

Cada día que paso aquí me acuerdo de vosotros, y en especial de mis padres que me han dado esta maravillosa oportunidad. :)


Seguimos en la aventura...

domingo, 18 de agosto de 2013

Feelings

¿Qué estoy sintiendo estos días?

LIBERTAD
FRUSTRACIÓN
TRISTEZA
EXPECTACIÓN
RELAJACIÓN...

Creo que no se puede describir. Es que siento que cada momento del día tiene su emoción correspondiente. Pero en conjunto estoy FELIZ.

Sorprendida por la vida, porque por fin me estoy encontrando. Esa persona libre, sonriente, dispuesta, fuerte. Que siempre ha estado ahí, pero muchas veces oculta.

Estoy más relajada de lo que pensaba. Dejo que las cosas vengan a mí, las disfruto como si fuera la primera vez que las veo...y rio.

Hay momentos de tristeza, aunque más bien los definiría "de morriña"...pero al pensar en mis padres me da fuerza para disfrutar de la oportunidad que me han dado. No sólo de Erasmus, si no de vivir.

Estas experiencias sólo te abren los ojos ante la vida, el mundo, las cosas esenciales, ya mí me dieron el regalo de la vida. Qué menos que disfrutarla. Aunque me gustaría que en muchos momentos estuvieran aquí para disfrutarlos conmigo.

También me acuerdo mucho de mis amigos. Grandes amigos, que no me han abandonado y que a pesar de la distancia, están ahí y hacen lo posible por contactar conmigo.

Estoy conociendo a personas que son excepcionales y creo que eso es lo que me relaja, saber que ellos vienen con la misma intención que yo.

"Now my heart is open, and I can finally breath..."
"I´m feeling good."

Dos frases que resumen cómo me siento. :)

The adventure is begining

Comenzaré desde el principio, cinco días atrás, para que cuando lea esto lo vuelva a sentir como en aquel momento. 

Llevaba ya tres noches sin dormir bien antes del gran viaje. La última noche, me despedí de mis amigos más íntimos e hice una pequeña cena con mis padres, y las últimas horas, las gasté en ultimar los detalles de las maletas, de manera autómata, pero con la inquietud de que se me olvidara algo. A pesar de que me tomé una valeriana para poder descansar, no paraba de dar vueltas en la cama, pero a las siete me levanté como un resorte. 

Metimos las maletas en el coche y comenzamos el viaje hacia Madrid, ninguno sin ser realmente consciente de que comenzaba algo nuevo. Era una situación extraña, porque íbamos como programados. Ya una vez allí y tras facturar, llegaron las despedidas y comenzamos a ser consciente de la partida. Muchos besos, muchos abrazos, sonrisas y lágrimas. En la cola de embarque, nos acompañaba un amigo de Claudia que vivía en Copenhague y que una vez allí nos ayudaría a encontrar la estación. 

El vuelo fue maravilloso, con vistas increíbles, aunque admito que siempre opino lo mismo al subirme a un avión. Al aterrizar, todos me parecieron muy guapos, muy altos y muy bien vestidos. Recogimos nuestras maletas y nos apresuramos a coger los billetes de tren. Si no llega a ser por el amigo de Claudia, no hubiésemos sido capaces de tomar el de las 18:10. Esperábamos expectantes la llegada del tren y llegó. Pero no se encontraba ni nuestro destino ni nuestro vagón en él. Nos explicaron y entendimos a duras penas, que éste iba a otra estación y se anclaba con nuestro vagón, acabando en nuestro destino. No sé de dónde sacamos las fuerzas para subir y bajar tantas veces las maletas. Mis maletas, que eran enormes, y pesaban cada una 20 kg más una de mano de 10kg, eran muy complicadas de mover por los vagones, ya que apenas cabían por las puertas y los pasillos eran muy estrechos, además que los asientos tenían mesas en medio. Un revisor por fin apartó nuestras maletas y pudimos hacer el trayecto de cuatro horas hasta Aarhus cómodamente. 

Al llegar, ya había anochecido y hacía una humedad fría, a la que no estábamos acostumbradas. Nos recogió Mette, nuestra tutora de VIA university, ofreciéndonos un taxi que nos llevaría a nuestra residencia, skjoldhojkollegiet. El taxi apenas recorrió 8 km y costó cerca de 70 euros. Gracias al cielo nosotras no pagábamos. Nos dieron unas indicaciones del funcionamiento de la residencia y el contrato, y yo me encontré con la soledad de mi casa. Era una sensación muy extraña, me sentía inquieta y tranquila a la vez, aunque quizás la palabra que marcó todo mi viaje fuera la de cansada. 

Cuando por fin aterricé en la cama me pareció que estaba hecha de nubes de algodón. Es algo que temía, el colchón... pero me encantó. Sinceramente, si pudiera me llevaría la habitación entera a España. Donde estoy acostumbrada a una minihabitación. Aquí tengo vestidor, baño propio, una amplia habitación, y hasta balcón. Y suelo de moqueta, que aunque dicen que es más sucio, desde luego es más confortable. 

Algo que también quiero recordar de ese día es el hambre que pasé. No pude traerme comida porque no me cabía en las maletas... y recuerdo que cuando vine ya llevaba unas 12 horas sin comer ni beber apenas. Llegué, me arriesgué a beber un poco de agua del grifo y cuando me fui a duchar vi que salía marrón. Casi me da algo, pero finalmente del fregadero salía bien. Cuando desperté por la mañana, obviamente, tenía mucha hambre, llevaba 20 horas sin comer nada. 

El día después...
Quedé con Claudia temprano para ir a comprar al supermercado de la residencia, al menos para coger algo para desayunar. Todo era muy caro, así que yo con un zumo y unas galletas para compartir me las apañé. Pero seguíamos sin tener nada para comer, así que quedamos en ir en busca de algún LIDL. Cuando llegué a casa, me encontré con dos compañeros, Lina y Magnus, francesa y danés, que también iban a coger un bus, y les pregunté que si sabían si había conexión directa con algún LIDL. Al montar en el autobús ellos me dieron indicaciones, pero a pesar de todas ellas, no encontramos el LIDL dentro del centro comercial, CityVest, y nos fuimos a FOTEX, un lugar parecido al LIDL pero donde se podían comprar infinitas cosas... entre ellas el bonobús de 10 viajes, que compramos de paso. Me gasté cerca de 40 euros y apenas me aprovisioné de cosas, pero lo intenté. 

Spaguetti con una especie de salsa aguada de tomate con atún fue mi primera comida, y también la segunda, porque me pasé de cantidad. Y por la tarde me dispuse a deshacer las maletas. Con todo lo que me costó, espero que no me hagan volver a España de nuevo. -.-"

Lina fue super simpática conmigo, vino a mi habitación y me dijo que estaba ahí para lo que necesitase. No hice gran cosa, paseaba por la casa como un fantasma porque estaban en sus dormitorios, y de vez en cuando navegaba por internet. Me sentía como febril, así que esa noche caí rendida, pero cuál fue mi sorpresa al despertar a las 6 de la mañana y pensar que serían cerca de las 10 por el sol que entraba por la ventana. Hice un poder y me volví a dormir. 

El segundo día...
Claudia y yo teníamos previsto dar una vuelta por los alrededores de la residencia, e invitamos a Lina a venir con nosotras. Nuestra sorpresa fue inmensa al descubrir un bosque enorme alrededor, con algunas casitas, campos de fútbol y animales. Y nos encontramos con unos niños de campamento indio que estaban jugando con fuego y cacerolas. Fue precioso. 

Por la tarde, le propuse a Claudia volver a buscar el Lidl, pero dándonos un paseo, y llegamos sin perdernos. Lo encontramos y nos aprovisionamos de algunos víveres (leche, chocolate). 

Pasó la tarde tranquila, y por la noche decidimos ir al bar de la residencia. Echamos un billar, y hablamos sobre la tercera guerra mundial. Y en el momento más inesperado se presentaron dos chicos extraños, que parecían más pequeños de lo que eran, pero muy extrovertidos. Leonard era de Lituana y el otro chico, que me va a perdonar porque no me acuerdo de su nombre (Nicolai), era danés. Hizo un cubo de rubik en apenas 25 segundos, quedándonos a todos perplejos e hizo un par de trucos de magia con cartas que no había visto en la vida y que me sorprendieron muchísimo. Después en la despedida nos invitaron a ir a tomar té el domingo en su casa. 

El tercer día...
Decidimos ir a visitar el centro de la ciudad de Aarhus con Linda. Ella nos enseñó todas las calles comerciales y más o menos cogimos referencias para orientarnos la próxima vez. Nos acercamos unos minutos a un parque donde se celebraba un festival de música dance, pero poco porque pensábamos volver después. Sin embargo, al regresar a casa dormimos mucho, y estábamos tan cansadas que Claudia y yo decidimos no ir al festival. Pero por la noche, al estar aburridas, quedamos para echar una partida de futbolín en su casa y luego ir a  tomar algo al bar, aunque fuera nosotras dos solas. Mientras echábamos la partida se presentó en el salón Navit, y nos invitó a ir con ellos al centro de Aarhus de fiesta. El autobús 43 era el nocturno, pero nosotros cogimos el último diurno que salía de aquí con una carrerita. 

Al llegar, me pareció que habían puesto allí un montón de bares nuevos que no estaban esa mañana. Además había un ambiente increíble, habían sacado las terrazas y había un montón de gente rodeando el canal. El primer bar al que fuimos era una "tasca" en toda regla, y había gente jugando al pin pon, un dj pinchando música hip hop y negras bailando y dándolo todo en la pista. Nos invitaron a la primera ronda así que estuvo genial. Luego fuimos a otro que creo recordar que se llamaba BarWater o algo así, donde había que pagar 20krs por entrar pero en el que había música en directo. Nuestro amigo Navit debía de ser rico porque se ofreció a pagarnos otra, aunque yo rechacé. Luego las chicas se perdieron de vista, y regresamos cuatro en el nocturno. Fue una gran noche, aunque corta, divertida. 

Y hoy...
Finalmente, esta mañana, me he levantado tarde... y justo cuando he querido salir a dar una vuelta por el bosque se ha puesto a llover. Así que he regresado y me he puesto a hacer la comida: Crema de calabacín (cream of zucchini). Que para ser la primera en mi vida me ha quedado muy rica. Hasta Lina se ha echado un poco, porque decía que le recordaba a la comida que le hacía su abuela. 

Después he recordado que habíamos quedado a las 5 para ir a tomar el té, me he duchado y hemos ido para allá. Nos estaban esperando con la merienda, un pastel de chocolate, pasas y nueces muy rico. Y té verde natural muy bueno. Hemos disfrutado de un buen rato. Yo les he enseñado un vídeo de las tierras extremeñas y hemos conversado con un danés que sabía español, y Leonard me ha pedido que le haga una paella. YO, viendo lo que cuesta aquí comprar los ingredientes sutilmente le he dicho.. "yees, someday..". Aunque la verdad que me gustaría mucho poder hacérsela. 

A ver si pronto podemos hacer una BBQ todos juntos... 

Y eso es todo hasta ahora!
See you soon!!

Reflexiones del momento

Para ser honestos, mi aventura comenzó hace ya 7 meses, en cuanto salí de las listas de espera y supe que mi destino se atisbaba en Dinamarca; aunque la ciudad, ya era otra historia. En esos días, yo era un saco de ilusión al haber conseguido que me dieran la oportunidad de vivir algo así; no podía creerlo, pero estaba sucediendo. Compartiría destino con mi compañera Claudia, y eso es una gran suerte que no tienen todos los erasmus. Para el papeleo y las vueltas que nos hacía dar nuestra universidad, nunca venía mal alguien al lado con quien desahogarse y seguir buscando. Así fue como descubrimos la ciudad a la que nos quería enviar nuestra universidad (Horsens) estaba equivocada, y que en realidad nuestro Grado en Educación Social se hacía unos 60 km más al norte, en Aarhus. La segunda ciudad más grande de Dinamarca, con cerca de 239.865 habitantes. A partir de ahí todo fue cogiendo forma, nos firmaban los learnings y sus copias, comenzamos a buscar vuelos, residencias...Y al final de curso todo estaba listo.

Nuestro vuelo saldría el 14 de Agosto, a las 13:50 horas, desde Madrid con destino Copenhague, y desde ahí, un tren con destino a Aarhus que sería una auténtica odisea.

"La historia no está escrita todavía, pero la van marcando nuestros pasos."

miércoles, 7 de agosto de 2013

Bienvenidos

Bienvenidos a mi blog!

No será un blog dedicado exclusivamente a mis reflexiones ni tampoco un blog puramente orientativo. Se tratará de un espacio que compartiré con vosotros para plasmar todas las vivencias de mi aventura erasmus, de poner en orden las ideas, y de contar cómo se desarrolla mi vida durante este maravilloso año.

Para que os ubiquéis mejor, sabed que mi destino es la ciudad de Aarhus, Dinamarca. Una ciudad preciosa, llena de vida, y en la que ya me encuentro instalada.