miércoles, 19 de febrero de 2014

Ahora entiendo todo.

Ya sé por qué por lo general los daneses son tan esbeltos y tienen tan bien moldeada la figura. Además de que están montados encima de una bicicleta la mayor parte del día, hay pocas cosas que hacer en un país donde abunda el frío, la oscuridad y la lluvia que irse a resguardar en una cueva con un montón de cintas para correr, máquinas, pesas y clases de spinning. ¡Claro, el gimnasio! ¿Cómo no van a ir? Si realmente no hay nada más que hacer... Me he apuntado al gimnasio hace una semana y media y he de decir que si sobreviven aquí en parte es por eso. Qué felicidad siente uno cuando va. A mí me ha cambiado las monótonas tardes en modo marmota que lo único que hacía era llegar de clase, comer, dormir e ir a comprar o poner la lavadora y seguir enredando en internet. Era aburridísimo. Pero es que además aquí los gimnasios son super baratos, para ellos, supongo que significará un gasto mínimo en su renta. En Cáceres estoy pagando 50€ de gimnasio todos los meses, pero es algo que estoy dispuesta porque la verdad que es lo único que me hace olvidarme de todos mis problemas y me hace sentir bien. Pero es que aquí, ¡es uno de los pasatiempos más baratos! Sólo son 36€ por mes y lo tienes todo o casi todo, y yo he de decir que no estoy yendo a uno de los más baratos, porque creo que los hay por 20€ al mes.

Yo pensé que aquí los gimnasios tendrían precios astronómicos de unos 80 o 100 euros, pero he visto que no, y es bueno saberlo. Para los próximos que vengáis a vivir una temporada a Dinamarca, os guste el deporte y/o queráis sobrevivir, apuntaos a uno y se os quitarán todos los males.

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